Trae tu poemario completo. Lo pongo en limpio, detecto cada poema, y te doy el mapa para que los ordenes como tu oído mande — con índice y versión limpia para descargar.
Nada se guarda. El poemario es tuyo de principio a fin.
Sube y baja cada poema con las flechas hasta que el orden suene. El índice y la descarga respetan tu orden.
Un poemario no es una suma de poemas: es un arco. El Oído escucha el libro entero — qué abre, qué cierra, qué se sale del conjunto, qué secciones pide — y te sugiere un orden. Tú dispones.